Casa Sorento propone una forma de habitar donde arquitectura y naturaleza dejan de ser límites entre sí para construir un mismo lugar.
Casa Sorento nace de una manera particular de entender el habitar: una arquitectura abierta al paisaje, donde el agua, la vegetación y la luz hacen parte de la experiencia cotidiana.
La vivienda se desarrolla horizontalmente sobre el terreno, articulando diferentes volúmenes alrededor de jardines, patios y cuerpos de agua. Una gran cubierta de geometría orgánica reúne los espacios sociales y establece una transición continua entre el interior y el exterior.
El agua acompaña los recorridos y se convierte en un elemento central del proyecto. Aparece en los accesos, se extiende frente a las áreas sociales y se integra con la vegetación, construyendo una secuencia de espacios destinados al encuentro, el descanso y la contemplación.
La materialidad combina superficies claras, piedra y madera, mientras elementos verticales filtran las visuales y generan distintas escalas de privacidad. La vegetación tropical no funciona como un elemento añadido, sino como parte de la arquitectura y de la manera en que cada espacio se descubre.
Al caer la tarde, la iluminación revela los bordes de la cubierta, los recorridos y el paisaje, transformando la casa sin alterar su relación con el entorno.